HORA SEXTA

septiembre 29, 2025

INVOCACIÓN INICIAL

 

V. Dios mío, ven en mi auxilio

R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

 

Himno: EL PAN DE CADA DÍA

 

El pan de cada día

dánoslo hoy, Señor, a manos llenas;

convierte en alegría

nuestras labores buenas

y acaricia el dolor de nuestras penas.

 

¡Horas de tedio largas

sin la presencia buena de tus manos!

¡Ay, las horas amargas

nos vuelven inhumanos,

si no abrimos el alma a los hermanos!

 

Santifica el momento

de este ruido tenaz, de esta fatiga.

Busquemos el aliento

de tu presencia amiga

que acreciente el esfuerzo y nos bendiga. Amén.

SALMODIA

 

Ant 1. El ángel Rafael fue enviado a Tobías y a Sara para curarlos.

 

Salmo 118, 41-48

 

Señor, que me alcance tu favor,

tu salvación según tu promesa:

así responderé a los que me injurian,

que confío en tu palabra;

no quites de mi boca las palabras sinceras,

porque yo espero en tus mandamientos.

 

Cumpliré sin cesar tu voluntad,

por siempre jamás;

andaré por un camino ancho,

buscando tus decretos;

comentaré tus preceptos ante los reyes,

y no me avergonzaré.

 

Serán mi delicia tus mandatos,

que tanto amo;

levantaré mis manos hacia ti

recitando tus mandatos.

 

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

 

Salmo 39, 2-14. 17-18 I – ACCIÓN DE GRACIAS Y PETICIÓN DE AUXILIO

 

Yo esperaba con ansia al Señor;

él se inclinó y escuchó mi grito;

 

me levantó de la fosa fatal,

de la charca fangosa;

afianzó mis pies sobre roca,

y aseguró mis pasos;

 

me puso en la boca un cántico nuevo,

un himno a nuestro Dios.

Muchos, al verlo, quedaron sobrecogidos

y confiaron en el Señor.

 

Dichoso el hombre que ha puesto

su confianza en el Señor,

y no acude a los idólatras,

que se extravían con engaños.

 

¡Cuántas maravillas has hecho,

Señor, Dios mío,

cuántos planes en favor nuestro!

Nadie se te puede comparar:

intento proclamarlas, decirlas,

pero superan todo número.

 

Tú no quieres sacrificios ni ofrendas,

y, en cambio, me abriste el oído;

no pides sacrificio expiatorio,

entonces yo digo: «Aquí estoy

-como está escrito en mi libro-

para hacer tu voluntad.»

 

Dios mío, lo quiero,

y llevo tu ley en las entrañas.

 

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

 

Salmo 39 II

 

He proclamado tu salvación

ante la gran asamblea;

no he cerrado los labios:

Señor, tú lo sabes.

 

No me he guardado en el pecho tu defensa,

he proclamado tu fidelidad y tu salvación,

no he negado tu misericordia y tu lealtad

ante la gran asamblea.

 

Tú, Señor, no me niegues tu clemencia,

que tu misericordia y tu lealtad me guarden siempre,

porque me cercan desgracias sin cuento.

 

Se me echan encima mis culpas,

y no puedo huir;

son más que los cabellos de mi cabeza,

y me falta el valor.

 

Señor, dígnate librarme;

Señor, date prisa en socorrerme.

 

Alégrense y gocen contigo

todos los que te buscan;

digan siempre: «Grande es el Señor»,

los que desean tu salvación.

 

Yo soy pobre y desdichado,

pero el Señor cuida de mí;

tú eres mi auxilio y mi liberación:

Dios mío, no tardes.

 

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

 

Ant. El ángel Rafael fue enviado a Tobías y a Sara para curarlos.

 

LECTURA BREVE Dn 9, 22-23

 

El ángel Gabriel me dijo: «Daniel, he salido ahora para ilustrar tu inteligencia. Desde el comienzo de tu súplica, una palabra se emitió y yo he venido a revelártela, porque tu eres el hombre de las predilecciones. Comprende la palabra, entiende la visión.»

 

V. Bendecid al Señor, ángeles suyos.

R. Servidores que cumplís sus deseos.

 

ORACIÓN

 

OREMOS,

Señor Dios todopoderoso, que, con una providencia admirable, llamas a los ángeles y a los hombres para que cooperen a tu plan de salvación, haz que, durante nuestro peregrinar en la tierra, nos sintamos siempre protegidos por los ángeles, que en el cielo están en tu presencia para servirte y gozan ya contemplando tu rostro. Por Cristo, nuestro Señor.

Amén.

 

CONCLUSIÓN

 

V. Bendigamos al Señor.

R. Demos gracias a Dios.

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